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Nadie coge el teléfono

Estando de visita en Nueva Jersey, Estados Unidos, noté que en este país la gente no toma el teléfono si no conoce el número y por eso no pude comerme un moro de guandules, con un pollito guisado y ensalada verde con aguacate, en la casa de la comadre Carmen de Jesús, en Manhattan.  
Quedamos en que nos juntaríamos un jueves o viernes al anochecer de la semana siguiente, pero como no se confirmó el día marqué el número de la casa, también del celular y salía la grabadora. En una oportunidad dejé el mensaje, pero no supe respuestas hasta que me traslado a este estado, la llamo y en esta oportunidad ¡por fin! hablamos. Dijo estar guapa conmigo porque me hizo una comida especial y no fui a su casa. Le expresé que me mantuve llamándola y ustedes saben qué me contestó, que ella si no conoce el número del que llama no toma el teléfono.
 
elcorteingles.es

Entonces, por ese sistema que tienen aquí, dominicanos y americanos, “sin “distingo”, me perdí de comerme ese ansiado moro. Cuando esa comadre cocina a mi no me importa caminar a pie para llegar a su casa y, aunque esté a dieta, esta comidita es un aliciente de vez en cuando para tranquilizar mi ansiedad  “carbohidrática”
Sepan ustedes que no he comido arroz en este país, solo locrio, moro, chambre y una vez concón en este mes y cuatro días. 
Pero volviendo a los aparatos de comunicación, la excusa que dan para no tomar el teléfono es que personas llaman de diferentes empresas e instituciones ofertando productos, servicios, también políticos en campaña, etcétera y no hay quien pueda con eso. 
Cuando me encuentro sola en una de esas casas no tomo el teléfono al menos que reconozca que es a mí. Al principio de mis viajes me pasó que tomé el teléfono en uno de los hogares que frecuento y cuando me están hablando en inglés le contesto en español  “no sé hablar español”, por decir no sé inglés, y colgué. Si viviera aquí tomaría el teléfono y si supiera inglés, lo primero que le diría sería: “Do you want to learn dance”?, o comienzo a hablarle el español dominicano, bien rápido, esperando que no sepa mi idioma y así, poco a poco se irían minimizando esas llamadas. 
También me informaron que hay llamadas robot, entonces para la próxima me comunicaré por “uasá”.

7 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Claret, te identificaste con la columna, qué bien!

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  2. Jajaja me identifico tanto con este relato. El teléfono de mi casa está de adorno. Esas compañías que se dedican a molestar por teléfono usan unos sistemas que reflejan un número muy parecido a los que uno conoce - a veces con un solo número de diferencia - si uno no lo ve bien, se apresura a levantar y queda cojío.

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  3. Mayra, me alegro que te haya gustado el contenido de esta columna. Eres una fiel seguidora de mis escritos, por todos los lados, jajajaja!

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  4. Así mismo nos estamos poniendo aquí en República Dominicana

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  5. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  6. Los comentarios aquí tienen que estar relacionados con el tema, de lo contrario se eliminarán.

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