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Un paseo por Manhattan

Estuve varios días en Manhattan y disfruté muchísimo. El domingo fui a La Placita, donde algunos bailadores, no necesariamente soneros, se congregan espontáneamente para bailar son, merengue, salsa y bachata. No me quedé mucho rato porque estaba lloviendo y además, el sonido no estaba a la perfección. De ahí me trasladé al Centro Cultural Deportivo Dominicano, Inc., donde se junta un grupo de soneros para dibujar el son en sus diferentes vertientes, además del merengue y la bachata.
 
"El sonerito", "La gordita de oro" y "La santa palabra
Mi amiga Liria Báez y yo estuvimos compartiendo la mesa con “El sonerito”, bailador impecable del son, y la pareja de bailadores Juan M. Ulerio, “La santa palabra”, y Emperatriz Marte, “La gordita de oro”. Allí me encontré con el salsómano Eugenio Pérez, que para mí fue una sorpresa, porque nunca me imaginé que íbamos a coincidir en ese Centro Cultural y “salseamos”. 


Eugenio estaba acompañado por su hermana Elena Pérez. Existen diferentes clubes bailables en Manhattan, específicamente del baile del son. En República Dominicana existen varios grupos amantes del son y ahora que estoy en la urbe neoyorquina es que compruebo que en este sector, como en otros sectores de cualquier área, existe el chisme, la “jaladera”, los intereses, muchas veces económicos.
 
Con Eugenio Pérez
Desde que se formó el Club Nacional de Soneros en los finales de los 80 he estado apoyando el son. Conocí en esa época a Radhamés García y a Ángelo Maldonado y creo que una de las primeras entrevistas radiales, por no decir la primera, se la hice en mi programa “Refrigerio”, primero en Radio Visión y luego en HIJB. Visité en ese entonces “El peje que fuma” en Bayona y “La Francia” en Villa Consuelo. Eso sí, nunca me ha interesado formar parte de ningún grupo sonero, porque me considero una bailadora de todos los ritmos, no solamente del son. 
 
"La gordita de oro" y "La santa palabra"
Aprecio este ritmo del folklore urbano, fui una de las que pusieron un granito de arena para que el son entrara a los hoteles en los mismos finales de los 80. Además de impartir clases de son en mi Escuela, de hacer reportajes y de comentar en mi columna todo lo que acontece con el ritmo. Además de ser la única que ha hecho una ponencia de cómo se baila el son y el estilo del bailador sonero en el Congreso Internacional de Música, Identidad y Cultura en el Caribe. Entonces, ¿por qué no se unifican, para seguir aportando, como lo estoy haciendo hace 30 años, con pasión, ya que este ritmo es su estilo de vida, no el mío?

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Folcloreando
Xiomarita Pérez
Publicada en Listín Diario el 24-08-2016
 
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